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Obsolescencia Programada

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Hace unos meses me compré un nuevo modelo de móvil porque el antiguo ya funcionaba mal debido al gran uso que le di. Es cierto que solo tenía un año y medio de utilización, pero la pantalla ya estaba destrozada y su funcionamiento era lento. Cada vez duran menos los productos, en especial los tecnológicos, debido a la obsolescencia programada. El tiempo de duración de un producto está planteado de antemano por el fabricante, para así convertir a los otros inservibles. Por ejemplo, las fechas de caducidad de los alimentos no son las exactas para consumirlos antes. Cualquier alimento de tu casa, como un yogur, aparece con su fecha de caducidad e intentamos siempre cumplirla, pero eso no significa que después de ese plazo no pueda ser consumido.

Nuestra sociedad se ha convertido en  una población programada. La inutilidad de ciertos utensilios mejorará la producción para las fábricas y su beneficio será mayor.  Es una estafa contra nosotros y contra nuestra identidad porque nos manipulan para obtener mayor provecho. Existe una gran ventaja en este proceso porque  muchas personas necesitan poseer lo más nuevo para poder encajar en la sociedad. Muchos anuncios nos intentan convencer de que debemos comprar lo último y se aprovechan de las personas más inseguras.

Sin embargo, muchas personas  no tienen esa mentalidad y no les afecta la obsolescencia programada dejando a un lado la sociedad y destacando su verdadera identidad sin seguir a los demás. Los productos por mucho que se quieran actualizar todos tienen su función vital y lo que cambia es su diseño o algún detalle de poca importancia. Por eso, no tenemos que dejarnos utilizar por elementos externos.    

11/02/2015 16:25 Patricia Ignacio #. Obsolescencia programada

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